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lunes, 15 de diciembre de 2008

El Xantolo en Tantoyuca, Ver.
















Muestra del Xantolo a la usanza mas tradicional es lo visto en Coacuilco, municipio de Huejutla de Reyes, Hgo., pero el Xantolo es una importantísima tradición que aún se celebra en ciudades como en Tantoyuca, Ver., en donde la mayor parte de los habitantes se organiza para tener una digna fiesta. Todo comienza en las colonias y barrios del lugar, cada uno de ellos organiza una cuadrilla de danzantes, quince días antes de la fiesta todos ensayan y empiezan a confeccionar sus disfraces con telas y otros materiales elementales, pero lo principal son las máscaras, en algunas fotos podrán notar que son de madera tallada, aunque parezcan de hule. Cada cuadrilla tiene como comandante un personaje llamado el "Viejo", por ello también al Xantolo le llaman "Viejada", por eso y por una danza con raíces prehispánicas en donde hombres disfrazados de "huehues" o viejos abren el Xantolo; este capitan asume el compromiso de organizar la fiesta durante siete años consecutivos, lo cual se puede prolongar durante catorce años, el no cumplir con este compromiso representa una condena para el capitán.

Otros personajes que no pueden faltar en las cuadrillas son: La mujer embarazada, la cual representa la vida nueva; el Diablo, que representa el temor a lo desconocido; el Vaquero, que representa la fuerza, el trabajo y la Muerte, el final de la vida.

El 31 de octubre empiezan a aparecer en las calles todo tipo de personajes, algunos quieren espantar, otros son hombres vestidos de mujeres queriendo cautivar o enamorar, otros buscan hacer reir; todo se hace con el fin de encontrarse a las ánimas del purgatorio que por ahí andan penando y así mostrarles su alegría y confundirse con ellos. Todos bailan al son de un trío huasteco y en ocasiones con un tambor. Los siguientes días 1 y 2 de noviembre las cuadrillas siguen danzando por las calles de su propio barrio, finalmente todas las cuadrillas, de todos los barrios o colonias logran llegar a la plaza principal de Tantoyuca, lugar en donde se da lo que ellos llaman "el destape", que es al finalizar el 2 de noviembre, en donde cada quien se quita la máscara.

La muestra que les traemos en fotos y video inicia en el barrio Reforma con su respectiva cuadrilla, una de las más representativas de este Xantolo, acompañada por los integrantes del Trío Colonial (Tel. 0178931980).

lunes, 1 de diciembre de 2008

Las tradicionales ofrendas de la Huasteca Hidalguense


La noche del 1 de noviembre, el momento en que la tradición y las creencias indican la llegada de los fieles difuntos que murieron en la adultez, la gente de la Huasteca hace una velada de toda la noche en sus casas junto a las ofrendas que armaron desde la tarde del 31 de octubre, esa noche la ofrenda fue para los niños difuntos. Con las puertas abiertas de las casas la gente espera a las ánimas y a uno que otro visitante a quien amablemente le comparten algo de la ofrenda, al dar las 12:00 de la noche con el inicio del 2 de noviembre, la gente enciende todas las velas de la ofrenda, mismas que quedarán prendidas toda la noche y hasta el momento de levantar las ofrendas, lo cual sucederá el día 3 de noviembre, momento en el cual se hace la tradicional "Llorada del hueso", en donde se reunen las personas a comer lo que se colocó en la ofrenda.

Los elementos tradicionales de la ofrenda huasteca son:

-Alimentos, como tamales, frutas, panes y caramelos.
-Velas sobre candelabros de barro, algunas de ellas tienen un moño atado y otras una flor.
-Flores de cempaxúchitl en vasijas y también un gran arco hecho con palmas y tallos de la mata del plátano, en el caso de esta ofrenda había unas macetas con plantitas de maíz.
-Fotografías de los difuntos de la familia e imágenes de santos.

Las fotos corresponden a la gran ofrenda que la familia Güemes Sánchez ofrece a sus fieles difuntos en San Felipe Orizatlán, Hidalgo. Como siempre, abiertos y hospitalarios, nos permitieron entrar a su casa a apreciarla y compartirnos su tradición.

domingo, 30 de noviembre de 2008

El Xantolo en Coacuilco

Arriba: La Sierra Madre Oriental circunda Coacuilco
Abajo: La plaza del pueblo, a espaldas de la iglesia y bajo el cerro de Tlalol


Coacuilco es una comunidad perteneciente al municipio de Huejutla de Reyes, Hidalgo, un tanto alejada de la cabecera municipal se encuentra en la carretera que va desde la vía México-Tampico hacia San Felipe Orizatlán. El paisaje de los alrededores de Coacuilco es impresionante, es un valle por el que pasa el Río Paintla, centro de la vida de muchos huastecos de esta zona, al oriente del pueblo se puede ver el cerro de Lolontla o del Tlalol y algunas otras montañas y cañadas que realzan esta riqueza. La accidentación geográfica es abrupta, esto se puede notar al venir por carretera desde Tlanchinol, bajando de la montaña se observa que de momento hay grandes cañadas, cambia la vegetación de boscosa a subtropical y este valle se abre surcado por laderas para dar inicio la región que denominamos Huasteca Hidalguense.

La comunidad de Coacuilco es apacible y costumbrista, fuertes razgos indígenas denotan sus formas de ser. Toda esta atmósfera revela una riqueza cultural que en esta fiesta de Xantolo se puede palpar. El Xantolo es la festividad más importante para muchas comunidades, es un compromiso ineludible para todos los pobladores el participar, nadie o casi nadie se resiste a hacerlo, incluso muchas personas que por circunstancias de estudio o trabajo -como un grupo que conocía que estudiaba en el DF- se hallan lejos de Coacuilco no faltan en estos días 31 de octubre, 1, 2 y 3 de noviembre.

Llegar a Coacuilco en esta fiesta fue algo singular, nos recibieron como si esperaran con ansias nuestra visita, la hospitalidad es una cualidad inherente al huasteco cada vez me convenzo más de ello.

Como en toda celebración del Xantolo, los grupos de danzantes empiezan a salir desde las comunidades aledañas o desde los barrios de Coacuilco, avanzan en cuadrillas de danzantes visitando todas las casas en donde se les ofrezcan algo de la ofrenda, cervezas o dinero, al final todos los grupos de cuadrillas convergen en la plaza del pueblo.

Cuando llegamos a esa plaza las danzas estaban en todo su apogeo, cientos de personas disfrazadas se acercaban a ella, todos alegres, dándose el gusto de este acercamiento con los fieles difuntos, sin parar de bailar animaban el ambiente, imaginan que las ánimas andan por ahí deambulando y en espera de la ofrenda que se había colocado en la plaza. El Trío Ángeles Huastecos tocaba danzas tradicionales alternando con la Banda Sinahí, una de las tantas bandas que hay en Coacuilco, que es tierra de grandes músicos tradicionales y de más o menos 13 bandas de viento.

En el Xantolo sólo participan hombres, las mujeres no bailan, pero por otro lado hay niños y niñas, quizá los más entusiasmados en esperar la fecha, hacer su disfraz y salir a bailar sin parar, nada que ver con el Halloween, aquí los pequeños conocen el verdadero significado de la tradición, el bailar con las ánimas que nos visitan, ánimas que incluso pueden ser de niños como ellos.

Los danzantes toman en general el disfraz que más les agrada, pero también hay personajes indispensables en la celebración del Xantolo de Coacuilco como lo es "El Oso" o "Xito", el cual es acompañado por "Los Gringos" y "Las Gringas" que en este caso son hombres vestidos de mujer y juntos se dedican a espantar a la gente para que no baile y dejen de consagrar a los Fieles Difuntos. Otro personaje que no puede faltar es "El Xexe", que en otros pueblos es el "Huehue" o "Cuanegro", el anciano que echa un grito alegre e invita a que la gente se acerque. Entre otros personajes aparecen algunos apaches o "Comanches", reminiscencia indígena de la lucha entre los conquistados y sus conquistadores, algunos personajes como los diablos o bestias amarradas, hombres disfrazados de simios, toros, etc.

Después de un rato de baile y regocijo, vino otro mayor y una muestra más de la hospitalidad huasteca, nos invitaron a todos los ahí presentes a disfrutar de la ofrenda de Día de Muertos, la cual previamente fue bañada de humo de incienso por una señora. Así, danzantes y visitantes fuimos sobre la deliciosa comida: tamales, atole, chocolate, pan huasteco, fruta y refrescos. Tal como lo harían las ánimas, los xantolenses comieron lo ofrendado y siguieron bailando junto con las ánimas que de seguro deambulaban por ahí.










Agradezco a Aída Suárez por las Fotos y a los Coacuilquenses por su hospitalidad.

Esta crónica también la pueden disfrutar -de otro modo- con música y video.





jueves, 30 de octubre de 2008

La huasteca se prepara para Todos Santos

Al igual que en muchos lugares del país esta época es de singular tradición en las Huastecas, la fiesta de Todos Santos es importante para los huastecos, más para los pueblos indígenas. La tradición que honra a los fieles difuntos proviene eminentemente del culto prehispánico en Mesoamérica en donde la gente0 era sepultada junto con sus bienes de trabajo u objetos propios de la persona, incluído el cadáver de un perro techichi que le haría compañía, y los alimentos que requeriría el alma en el camino al Chapantongo -los siete ríos- algo así como el purgatorio cristiano. Esta costumbre se fusiona muy bien con otra que los españoles trajeron denominada Todos Santos, que a su vez habían heredado de los árabes y que estos habían copiado de los egipcios, en la que cada año se debían rememorar a los fallecidos y dejarles alimentos en la creencia de que las almas nos visitaban.

En Hidalgo, Puebla, San Luis Potosí y Veracruz, se celebra el Xantolo, festividad que tiene todo este carácter. Justamente su Xantolo quiere decir "todos los santos" y su celebración revela un gran sentdo social, religioso y económico.

Entre los elementos de esta fiesta no puede faltar una ofrenda alimenticia que se expresa en altares hechos con ramas verdes para formar arcos de flores amarillas de cempaxúchitl sobre una mesa cubierta con un mantel, con imágenes cristianas que hayan sido de la devoción del difunto y sus familiares y fotos de la persona finada que se venera; la ofrenda tiene toda clase de alimentos, desde dulces para los infantes, aguardiente para los adultos, guisos como el mole de guajolote, tamales, frutos, pan, agua, etc.

El Xantolo comienza el 31 de octubre por la noche, es el llamado a los angelitos, a los difuntos pequeños, se queman cohetes para que se acerquen a gustar de la ofrenda. El día siguiente, el 1 de noviembre siguen los cohetes, esta vez son para llamar a los adultos, la idea es que no pierdan el camino, también desde la entrada de la casa hasta la ofrenda se les hace un camino de pétalos de flor, la velada del primero de noviembre es el momento de convivencia entre los vivos y las ánimas, hay oraciones y alabanzas cristianas. El 2 de noviembre las familias asisten al panteón, van a misa, días antes han limpiado las tumbas para que estén decorosas y las adornan con flores, algunas personas acostumbran llevar algo de comida a estas tumbas. En esos días en las calles hay danzas indígenas, cuadrillas de personas disfrazadas: "coles", "mecos", "huehues (viejos)", "xotos" (hombres disfrazados de mujeres); los danzantes, acompañados por jarana y violín, por trío huasteco o por una banda de viento, visitan las casas en donde hay ofrendas, ahí se les invita a comer y a beber o se les da dinero; los danzantes agradecen bailando como y con las ánimas, el juego de los danzantes es el de parecer seres de inframundo, siempre van con máscara para esconderse de la Muerte, para no parecer vivos. Finalmente, el 3 de noviembre se levantan los altares, aunque en algunas comunidades las danzas se efectúan hasta el día 10.

Es interesante ver los momentos previos al Xantolo, los tianguis que anteceden a la celebración son gran muestra de ello, los campesinos sacan su cosecha de flores o frutos, la crianza de animales, la manofactura de velas, aguardiente o artesanías, todo sale a la venta. Este comercio le debe permitir a las familias adquirir todo lo necesario para las celebraciones, no se escatiman recursos, es un ritual ineludible cumplir con los difuntos, pero nadie lo hace con resginación, también es una fiesta esperada.

De un recorrido por la Huasteca Poblana, en lugares como el tianguis de Villa Juárez y el mercado de plantas y flores de Tenango de las Flores, surgieron estas imágenes el pasado domingo en que mucha gente empezó a hacer sus compras.